martes, 29 de octubre de 2013

Somos realmente pequeños.

Esos dias de lluvia en los que te sientas con una manta y empiezas a pensar en todo, en todo lo que has hecho y lo que te queda por hacer. Todo lo que has perdido y ganado. Miras a una esquina y te acuerdas de las veces que te has sentado allí a llorar pero de seguida, te acuerdas de cuantas veces has reído y lo que queda... Cuantas sensaciones, experiencias nos faltan todavía, que pequeños somos, que frágiles... Frágiles... Esa palabra retumba en mi cabeza, nos creamos una coraza e intentamos hacernos creer que somos fuertes, pero a la mínima se nos desmorona todo y esa coraza, no existe, nos quedamos desnudos y realmente nos damos cuenta de que no somos nada.
Las palabras hacen daño, más de lo que nos pensamos, hay gente que se ha suicidado por eso, esas palabras retumbaban en su cabeza con tal fuerza que se ha quitado la vida. O simplemente se ha echado a llorar, hartos, solo queremos vivir y disfrutar la vida al máximo, pero cada vez que vamos creciendo, ese deseo se va dispersando, los sueños que de pequeños teníamos se han ido desvaneciendo al ver pasar el tiempo y damos importancia a cosas que realmente no las tienen. Es triste, todo es triste. Solo tienes que saber buscarle ese punto alegre, buscarle la sonrisa a las cosas. Queremos ir demasiado rápido, no sabemos disfrutar de la verdadera esencia de las cosas, queremos correr, sentirnos grandes, pero somos realmente pequeños, demasiado. Cerrad los ojos y sentíos felices por lo que tenéis, quizás algún día se convierta en 'lo que teníais', por lo que sois, por como sois. Dejaos de complejos, de llantos, de lágrimas, de enfado, de odio, quereos a vosotros, si no nadie lo hará. No podemos estar toda la vida así, no estamos tan mal como nos vemos, no estamos tan solos como creemos. Esta es vuestra vida, de nadie más, tienes derecho a vivirla a tu gusto, a tu aire, y si alguien te juzga recuerda que no importa que hablen mal, lo importante es que hablen.